La progresión de la que hacen gala los amigos de lo ajeno no parece conocer límites. Ya son tristemente célebres las técnicas de bumping, cuyo nombre es tan complicado como simple su ejecución, pues consisten en abrir cerraduras en segundos utilizando una llave maestra sin dejar rastro de forzamiento.

Creemos necesario advertirte que si piensas que tu puerta, por sus características (blindada, acorazada, con cilindros de alta seguridad, etc.), está exenta de riesgo de ser víctima de bumping, posiblemente puedas pecar de optimista, pues se estima que más de las tres cuartas partes de las puertas instaladas son vulnerables.

El problema puede venir a la hora de abordar este tipo de robos según la póliza de seguro. Por su falta de señales de manipulación, los asaltos a viviendas mediante técnicas de bumping tienen más apariencia de hurtos que de robos. Y ese detalle les lleva a quedar excluidos de las coberturas por robo de muchas pólizas.

Por otro lado, te recomendamos dar un repaso a las condiciones particulares de tu póliza, que es a lo que se sujetará lógicamente tu compañía de seguros en caso de un incidente de este tipo. Te conviene aclarar si este modelo de robo queda cubierto o, por el contrario, está específicamente excluido.

¿Qué puedes hacer si tu póliza no cubre el robo mediante ‘bumping’?

Lo más prudente es que te pongas manos a la obra y contactes con un cerrajero de solvencia como puede ser Vicente Camarasa Cerrajeros. Plantéale tu problema, cuya solución más factible puede pasar por la colocación de un bombillo-cerradura antibumping. Lo que añade este tipo de mecanismo, que lleva refuerzo de acero, es obligar a los cacos a forzar la cerradura o la puerta. Los hay incluso con control de copia electrónica y llaves irreproducibles dotadas de sensores de seguridad.

Y a partir de ahí, ya puedes contar con plena garantía de indemnización por robo.