Es muy habitual que los clientes, sobre todo cuando son empresas soliciten la factura del seguro, ya que para su contabilidad necesitan tener tanto las facturas como los recibos de los productos y servicios que compran y contratan.
En la contratación de seguros no se emiten facturas sino pólizas. Esto se debe a que tienen una legislación diferente. Por ello, en lugar de emitirse facturas se emiten pólizas. Los seguros no están gravados por el IVA, sino por IPS (impuestos sobre primas de seguros).
La póliza es el documento que describe el “servicio” que se ha comprado. Y el recibo es el documento que acredita que se ha pagado. Es el que hay que tener en cuenta para la contabilidad. También es el que se solicita para comprobar que tenemos no solo contratada la póliza, sino que al tenerla pagada, podemos hacer uso de ella.
Se puede comprobar la exención de IVA y la exención de emisión de facturas en el Artículo 3 del RD 1496/2003 de Facturación.
La gestión de seguros de comunidades de propietarios es una de las tareas más habituales…
La elección de un seguro de decesos es una decisión que requiere tiempo y reflexión.…
Firmar una hipoteca suele venir de la mano de una montaña de dudas y papeles,…
Cuando llega el calor y encendemos el aire acondicionado, nadie piensa en que podría fallar.…
Después de un accidente de tráfico, las secuelas físicas pueden ser significativas y prolongadas. Más…
La comunicación efectiva es fundamental en todas las áreas de negocio, y el sector de…